instrumentos de tortura, exposición de Toledo, Inquisición
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Nueve instrumentos de tortura medievales

Cuando tenía 16 años estuve en Ámsterdam, donde pudimos ver una exposición de antiguos instrumentos de tortura en un impresionante edificio de altas bóvedas góticas que todavía no he podido olvidar. Tiempo después volví a visitar una muestra muy parecida en Toledo, que me recordó aquel primer viaje por Europa. La imaginación humana no tiene límites, y si bien es necesario conocer nuestra Historia también podemos tomárnoslo con un poquito de humor.

Vamos a ver a continuación los objetos que más me llamaron la atención de estas dos muestras. Hay muchos más que seguro conocéis, espero que os guste mi selección.


Famosos instrumentos de tortura y muerte

The Iron Maiden, o La Doncella de Hierro

Nueve instrumentos de tortura medievales
La Doncella de Hierro que vimos en la exposición de Toledo

También conocido como La Virgen de Nuremberg, es uno de los métodos de tortura más conocidos, no sólo por su nombre sino por su crueldad. Consiste en un baúl de hierro con forma humana, que se cierra verticalmente a modo de armario. En su interior, como podéis ver, está lleno de pinchos que se clavan en todo el cuerpo de la víctima a medida que se cierran las puertas, pero sin alcanzar las partes vitales, por lo que el desafortunado moría lentamente después de una larga agonía. Los pinchos eran también movibles, y se ajustaban en función de la altura del condenado.

Lo cierto es que la existencia de este famoso armario parece ser uno de los primeros bulos de la historia, ya que se dice que fue diseñado en el siglo XIX para presentar el pasado como más violento que la era moderna para demostrar la marcha del progreso en la era industrial frente a las atrocidades de épocas pasadas.

No obstante, el origen real de este instrumento de tortura se encuentra en la época romana: El historiador Polibio nos cuenta que Nabis, tirano de Esparta (205-192 a. de C.) tenía un artefacto similar en el que encerraba a los rebeldes. Lo llamaban La Apega de Nabis y era una réplica de su esposa. El armario se convirtió en leyenda, y el propio Bram Stoker llegó a escribir una novela de terror llamada The Iron Maiden (1893).

Sea como fuere, la idea es realmente macabra, y sirvió de inspiración para el nombre de la famosa banda que todos conocemos.

El Sillón de Hierro o Sillón Chino

Nueve instrumentos de tortura medievales
El Sillón de Hierro de la exposición de Toledo, y yo

De todo menos cómodo. Como se ve en la fotografía, es un sillón de madera que a modo de tapicería tenía, al igual que la Dama de Hierro, una selecta colección de pinchos oxidados, entre 500 y 1500 dependiendo del modelo. Cuentan que fue muy popular en las mazmorras medievales y que se usó hasta bien entrado el siglo XIX. En este sillón, los brazos y el pecho de la víctima eran amarrados con hierros de pinchos, mientras que sus piernas quedaban agarradas por un soporte de madera. El conjunto era golpeado y calentado poco a poco con antorchas para hacer sufrir mucho y que el malo confesase sus delitos. 

Lo mejor del invento es que muchas veces solía tener una apertura en el asiento, al que acercaban carbón incandescente para calentar las partes íntimas del usuario.

Para conseguir una rápida confesión hacían que otro de los malos presenciara el proceso: de esta forma, si terminaba confesando se evitaba pasar por este trance, que duraba varias horas y hasta días. Los cazabrujas lo pasaban en grande contemplando el proceso.

La Rueda de Santa Catalina

Nueve instrumentos de tortura medievales
Parece tan simple que no te puedes imaginar lo terrorífica que puede llegar a ser

Toma su nombre de la Santa, originaria de Alejandría, que fue condenada a sufrir este martirio en el siglo IV. Dicen que cuando tocó la rueda esta se deshizo milagrosamente en pedazos, por lo que el emperador Maximiano ordenó que fuera decapitada directamente.

No corrieron la misma suerte los miles de condenados que fueron torturados por este método. Su funcionamiento era sencillo: eran atados a la rueda y golpeados en las articulaciones durante días hasta romperles los huesos, para ser abandonados a su suerte en una lenta agonía y ser finalmente devorados por las alimañas.

Este instrumento de tortura, considerado como uno de los métodos más crueles de la historia, fue utilizado desde épocas remotas en toda Europa, y estuvo vigente hasta mitad del siglo XIX. El último país que lo prohibió fue Prusia, en 1841.

Los métodos favoritos de la Inquisición

La Cuna de Judas

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La Cuna de Judas, una idea tan simple como dolorosa

Otro bonito nombre para un hermoso artefacto de puro sufrimiento. Inventado en Bolonia en el siglo XV, consistía en una pirámide de madera sobre la cual se colocaba a la víctima colgando de unas correas. Las correas se iban aflojando con más o menos fuerza de manera que la punta de la pirámide penetrase en la zona genital del torturado o torturada, hasta que confesara sus fechorías.

Dicen que era uno de los métodos favoritos de la Santa Inquisición, de la que veremos otros más adelante.

Durante el siglo XX fue utilizado por las dictaduras hispanoamericanas, que añadieron el uso de electricidad al artefacto para mejorar su eficiencia.

El Aplastacabezas

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Su nombre deja muy poco a la imaginación.

Como su nombre indica, sirve para aplastar la cabeza del torturado, colocándola bajo el casco de hierro mientras los torturadores iban haciendo girar el tornillo, que a su vez se iba apretando cada vez más. Debido a la presión, lo primero que sucedía era que se rompían los dientes y la mandíbula, y, si el acusado no confesaba lo que el tribunal deseaba escuchar, seguían atornillando el mecanismo hasta destrozarle el cráneo, causándole la muerte.

No sigo contando lo que pasaba después porque lo podéis imaginar.

Se cree que fue usado por la Inquisición, aunque lo más seguro es que proceda de la Alemania del siglo XV y su uso se extendiera progresivamente por toda Europa.

El Garrote Vil

Nueve instrumentos de tortura medievales
Ejecución de los Anarquistas de Jerez el 21 de febrero de 1892. Imagen de Wikimedia Commons

También conocido como el Garrote Catalán en su versión más cruel (con un pincho a la altura del cuello para cortar la médula espinal, usado hasta 1940), es uno de los instrumentos de tortura y ejecución que han sido utilizados hasta tiempos modernos por estados occidentales. El garrote consiste en un sistema de metal o correas que asfixia al condenado, llegando a fracturarle la tráquea.

Originario de la Antigua Roma, alcanzó su máximo esplendor a partir del reinado de Fernando VII, que lo institucionalizó en 1832, y se pensaba que era una muerte menos dolorosa y más rápida que otros métodos como la hoguera, aunque dependiendo del verdugo a veces era causa de una dolorosa agonía.

Nueve instrumentos de tortura medievales
Detalle del Garrote Catalán en la exposición de Toledo

En España es trágicamente recordado por haber sido el modo en el que Salvador Puig Antich, joven anarquista catalán, fue ajusticiado en 1974, año en que fue abolida la pena de muerte en España. Salvador fue el último convicto que fue ejecutado en todo el mundo por este sistema. También murió “a garrote” en 1959 Pilar Prades, la última mujer condenada a muerte en España, que había utilizado arsénico para envenenar a varias personas. 

La horquilla del hereje

Nueve instrumentos de tortura medievales
Horquilla del Hereje, pieza conservada en el Museo de la Tortura de Santillana del Mar

Para terminar la selección de los instrumentos de tortura favoritos de la Inquisición, os traigo un castigo que, al igual que todos los anteriores, nadie merece sufrir. Se llama Horquilla del Hereje, y consiste en un collar con un tridente de cuatro puntas de hierro afiladas, que se colocaba bajo la barbilla del acusado e impedía que realizara cualquier movimiento con la cabeza, bajo riesgo de clavarse los pinchos en el pecho y la barbilla, lo que le causaría la muerte.

Fue muy utilizado en cárceles y mazmorras como penitencia hacia los prisioneros más díscolos.

Los castigos de la infamia

La picota en tonel

Nueve instrumentos de tortura medievales
El borracho y la chismosa, un castigo para cada uno

No todo van a ser métodos terroríficos, sino que también había instrumentos de tortura psicológicos. Los borrachos, por ejemplo, solían recibir su merecido escarnio público en la picota en tonel. ¿Sabéis en qué consistía? Pues les colocaban una de estas máscaras y los metían en un tonel de madera para que todos se burlasen de ellos mientras recorrían las calles cargando la pesada barrica. Pero el castigo era mucho peor si les tocaba en suerte permanecer en la picota cerrada, ya que solía estar llena de estiércol y de los excrementos de los anteriores escarniados, que podían llegar a morir debido a las infecciones causadas por el hedor y los vapores de las aguas corrompidas. 

El castigo de las chismosas

Nueve instrumentos de tortura medievales
Ni se te ocurra ponerte una de estas máscaras para disfrazarte. Imagen de Angel Aroca Escámez en Wikimedia Commons

La máscara de tortura o brida de la amonestación era ilegal, pero fue un instrumento de tortura utilizado para humillar públicamente a miles de (sobre todo) mujeres por ser consideradas groseras, problemáticas o que simplemente hablaban demasiado. Ideada por los presbíteros escoceses en el siglo XVI, a veces llegaba a contener unas bridas e incluso hierros punzantes que se introducían en la boca de la castigada para mortificarla por su supuesta verborrea, llegando a causarle graves heridas en la boca y la lengua.

La condenada debía llevar la máscara continuamente durante el tiempo que el juez o el párroco estimaran necesario para cumplir su pena.

Nueve instrumentos de tortura medievales
Mujer llevando la Máscara de la vergüenza o Scold’s bridle en Nueva Inglaterra, 1985. Imagen de Wikimedia Commons

No solo eso, sino que además la vergüenza y el escarnio públicos eran completados con insultos, golpes y lanzamiento de orina y heces sobre la portadora del castigo cada vez que salía a la calle.

En muchas ocasiones era el propio marido quien le colocaba la máscara a su esposa, para así evitar que siguiera actuando de manera desobediente e inconformista, bajo la máxima «La mujer calla en presencia del macho».

Ni qué decir tiene que la Inquisición hizo buen uso de este método de tortura en mujeres acusadas de disidencia o brujería hasta que fue definitivamente abolida en España de derecho por el decreto firmado por la Regenta María Cristina el 15 de julio de 1834.

Museos y exposiciones terroríficos en España

En España hay unos cuantos museos y exposiciones dedicados a los instrumentos de tortura, las brujas y horrores varios. Espero que los disfrutéis, y si conocéis algún otro museo o exposición interesante sobre instrumentos de tortura, no dudéis en dejarlo en comentarios, para así poder añadirlo al post.

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